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¡Mi hija Amalia ya tiene un mes!  Nació a las 38 semanas, parto por cesárea, pesó 6 libras y 48 cm de estatura. Estuvimos dos noches en el hospital donde realmente es muy difícil empezar a poner en práctica cualquier cosa, fueron días enfocados a establecer la lactancia y también a recuperarme de la cirugía.

Cada bebé es un mundo por lo que los primeros días con bebé recién nacido estamos aprendiendo y tanto ellos como nosotros necesitamos acoplarnos e irnos conociendo.  Las primeras dos semanas pueden ser caóticas y agotadoras, además de que podemos estar muy emocionales. En mi caso, una vez que estuvimos más tranquilos en casa, a partir de la primera semana empecé a concentrarme en lo que nos interesa por ahora, sembrar en mi hija buenos hábitos de sueño. Aquí les dejo algunos tips con los que he estado trabajando durante este primer mes.

1. Enfócate en no agotar al bebé

Lo primero en mi lista, evitar que la bebé se sobre estimule y le cueste conciliar el sueño, si queremos evitar el llanto entonces es el mejor punto para empezar. Los recién nacidos tienen una necesidad de sueño muy grande y una tolerancia a estar despiertos muy corta. Hay que pensar que para ellos absolutamente todo es nuevo y por ende todo es un estímulo, si los mantenemos despiertos más tiempo del que en esta etapa pueden tolerar entonces se les dificulta mucho el lograr conciliar el sueño . A la primera señal de cansancio acuéstalo enseguida. Si tú bebé está haciendo siestas de 30-45 minutos, apóyalo para que vuelva a dormir, así evitarás que este fatigado y cumpla con su necesidad de sueño. En esos casos siempre ten listo tu plan B, si no vuelve a dormir en su cuna prueba ponerlo en un columpio o portearlo en un canguro pero no des por terminada la siesta de inmediato.

2. Distinguir el día de la noche

Los bebés desde el vientre materno empiezan a marcar su reloj interno por los cambios en el nivel de hormonas de la madre, que envían una señal al cerebro del bebé que indica cuando es de día y cuando es de noche, de esta manera se van preparando para la vida fuera del vientre.

En nuestro día a día podemos ayudarlo a hacer esta distinción a través de los horarios y rutinas que establecemos. A nosotras nos ha funcionado el establecer una rutina durante el día basada en despertarse-comer- momento de entretención- dormir. Con esta dinámica lo que he logrado es que Amalia este bien descansada y con energía al momento de comer y de esa manera no quiera quedarse dormida mientras lacta. Así en cada toma tenemos “barriga llena y corazón contento”.

Durante el día, las horas de comer las hacemos en una habitación muy clara y mientras lacta le pongo música y le converso. Durante la noche en cambio, utilizo una luz indirecta del pasillo y si le voy a hablar lo hago susurrando. Una vez que está lista para dormir tanto para las siestas como para la noche, le coloco en  su Swaddle Sack de Babycacoon para que este más relajada y la acuesto despierta para permitirle que concilie el sueño por sí misma.  En esta etapa queremos darles la oportunidad de dormir por si mismos, sin embargo eso no significa que de vez en cuando si quieres tener al bebé en tus brazos no lo puedas hacer, la idea no es limitarnos sino ir promoviendo el desarrollo de esta habilidad pero también disfrutar de nuestro bebé.

3. El lugar donde duerme

Si queremos fomentar buenos hábitos de sueño, el lugar donde duerme es muy importante, su cuna o moisés. Amalia por ahora duerme en un moisés dentro de mi dormitorio y por ende trato de que la mayoría de siestas las haga ahí. Las excepciones se dan cuando tenemos que salir y en estas ocaciones busco que al menos dos de sus siestas las haga ahí, (recuerden que en esta etapa el bebé necesita de 3 a 4 siestas por día). De esta manera creamos una asociación entre el lugar y lo que debe hacer, dormir.  Si hemos estado pendientes de darle la oportunidad de crear esta asociación, evitamos que haya llanto al momento de acostarlo. En los días que a mi bebé le cuesta un poco más conciliar el sueño ha sido de gran ayuda mi máquina de ruidos blancos, que además por la noche la uso en el dormitorio del hermano mayor para evitar que se levante si la escucha.

4. La hora de ir a la cama

Las rutinas son monótonas y aburridas para la gran mayoría de nosotros, sin embargo para los bebés  es una manera de saber qué es lo que va a pasar y a través de las mismas les ayudas a sentirse seguros, pues saben que esperar de cada situación. Para marcar el fin del día y prepararla para dormir, empezamos la rutina con un baño, masaje, pijamas y lacta con una luz baja. Una vez que esta lista para dormir leemos un cuento, le  acostamos y le damos las buenas noches a la misma hora todos los días, 20h00.

Estoy muy contenta con los resultados que hemos logrado hasta ahora. Las primeras semanas comía cada 3 horas en el día y en la noche. Actualmente durante el día hace siestas de aproximadamente 3 horas de duración y en la noche se levanta una sola vez a comer alrededor de la 1 am, ella sola ha ido estableciendo sus tiempos y lo más importante es que lo hace sin llanto. Esto me ha permitido estar mucho más descansada y relajada, tener una bebé que pasa tranquila y además tener tiempo para compartir con mi hijo mayor.

Espero que estas pautas les sean de ayuda y si tienen dudas estaré feliz de resolverlas.

Que duerman bien,

Emilia.

 

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